Es diciembre de 2008. La llamada crisis financiera mundial es el fantasma del momento en el planeta. Estoy en Europa escribiendo este libro. En Noruega. Pero ¿qué te puedo decir? Soy argentina. No hay crisis que no hayamos experimentado ya: inflación, deflación, estanflación, corralito, pesificación, retención de ahorros en dólares, precios altos, precios bajos, precios altos otra vez…Cinco presidentes en diez días. Y vaya uno a saber cuantas otras cosas más que ya ni recuerdo.
Pero eso si… sobreviví a todas ellas y crecí también, desde todos los puntos de vista. Por eso… que me van a hablar de crisis diría el tango. La crisis no está afuera. El caos no está afuera. Están sólo adentro de uno mismo. O no están.
Aunque… no me hables del clima. El clima es una cosa que vino en el paquete del pedido. Es verano en Argentina. El verano más caluroso de la historia de mi vida (45 años). Pasamos de 10˚ a 35˚ o 40˚ directamente, sin primavera, sin acostumbramiento. Bien a lo argentino, de un día para el otro.
En Noruega es otra cosa. Por ejemplo hoy tenemos 3˚ bajo cero, ni un leve vestigio de sol, amanece a las 10 de la mañana y a las 4 de la tarde ya es de noche. Y llueve, llueve todo el día, todos los días.
Si te preguntas qué estoy haciendo en Noruega… es una buena pregunta. En este momento voy a decirte que, aunque no lo creas, disfrutando del cumplimiento de la ley…, aprendiendo a ajustar mis pedidos y desarrollando perspectiva. La verdadera historia: Pide y recibirás. Se cuidadoso con el pedido, porque si no sos lo suficientemente específico, vas a terminar aprendiendo perspectiva también al otro lado del mundo… ¡¡¡siempre con una sonrisa!!!
Si te preguntas a qué ley me refiero, la ley de atracción, por supuesto. Conoces el secreto. Es la ley de atracción. Pero, ¿dominas la ley concientemente? o ¿es tu inconciente quien administra la atracción?
No importa. En todo caso has logrado atraer este libro hacia vos. Porque si este libro está en tus manos, o en tu computadora, es porque algo en él responde a algún pedido que estas haciendo: conciente o inconcientemente. Pide y recibirás. El universo te da como respuesta estas herramientas prácticas. Es la ley.
Esto quiere decir que ya estas en el camino de hacer conciente lo inconciente. De esto trata el libro. De pedir y recibir tu máximo potencial. De no conformarse con menos. Y de ir ajustando los errores.
Si estas leyendo estas palabras es porque estas reclamando tu derecho de nacimiento: crear a imagen y semejanza.
Felicitaciones y bienvenido al club.
A continuación vas a recibir 7 herramientas indispensables de uso práctico que te permitirán alcanzar todo lo que te propongas administrando la ley a tu voluntad. Todo, todo, todo. Esta probado. Si, probado por mí. Vos tendrás que hacer tu propia prueba. Estas son solo herramientas que adquieren valor en la medida de la práctica cotidiana con la cual se va desarrollando la destreza.
Podría contarte innumerables usos que le doy a estas herramientas obteniendo siempre resultados positivos. Conseguir estacionamiento, mantener el peso ideal, alcanzar libertad financiera, encontrar a mi alma gemela, mantener buena salud, trabajar en lo que me gusta, viajar por el mundo. Pero se que vas a desarrollar tu propia experiencia y nada es mas valioso que eso.
Y te digo la verdad, para poder usar las herramientas que voy a darte no hay misterios, ni canalizaciones de seres de otras dimensiones, ni secretos, ni códigos indescifrables, ni enigmas antiguos atesorados por sociedades secretas desconocidas, ni jeroglíficos, ni héroes o heroínas, ni idiomas extranjeros.
No hay que haber nacido en Estados Unidos tampoco. Si, aunque parezca mentira, muchos de los libros que leemos sobre esta temática trata de situaciones que vivieron personas nacidas ahí. ¿Esto qué quiere decir? ¿A nosotros no nos pasa? ¿En Argentina no funciona la ley? Bueno, qué te puedo decir que ya no sepas si sos argentino. Solo puedo agregar, a riesgo de parecer inocente, que en Argentina también funciona la ley de atracción, como en todo el universo conocido.
Para poder usar estas herramientas solo hay que recordar de dónde venimos y qué somos: seres humanos creados a imagen y semejanza. Todo lo demás, es comentario.
Sin embargo, quiero contarte una pequeña parte de mi experiencia en el uso de estas herramientas. Si yo pude lograrlo, cualquiera puede hacerlo también. Y te confieso que vale la pena el esfuerzo.
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